Los grandes protagonistas de la comparsa Itzurun descansan esta Semana Grande en el Museo San Telmo. Organizado por Donostia Kultura Fiestas y San Telmo Museoa, los gigantes permanecen en el claustro de San Telmo para recibir a quien los quiera visitar hasta las 18.30, hora en la que despiertan y salen a llenar de color las calles de Donostia-San Sebastián.
Erromualdo, Estitxu, Eneko, Blanca, Manrique, Karmeli, Mattin y Maritxu quieren estar más cerca que nunca de los donostiarras y visitantes. Por eso, además de permitirnos visitarles en su nuevo hogar, el miércoles 17 permanecerán en la plaza Zuloaga para participar en un taller de pintura con todos los asistentes. El sábado día 20, además, se celebrará un acto de despedida, también en la plaza, donde los gigantes y cabezudos se despedirán hasta la Semana Grande de 2012.
Gigantes en Donostia, un poco de historia Toda fiesta o celebración tradicional se acompaña de música danza y baile. Los gigantes forman parte de los acontecimientos festivos de la geografía vasca, animando calles bailando al son de la dulzaina y el txistu. Las primeras referencias históricas remiten a las procesiones de carácter religioso.
En el siglo XVIII su importancia fue decayendo, por considerarse inadecuada su presencia en los actos religiosos. Es en el siglo XIX cuando se recupera la costumbre de los gigantes, esta vez con un carácter profano y popular. Desde entonces esta tradición ha permanecido viva, adaptándose a los personajes y costumbres cada época y lugar. Sabemos que en 1660, siete parejas de gigantes que representaban reyes moros desfilaron por las calles de San Sebastián, acompañados de bailes de espadas y cascabeles en las piernas y una figura monstruosa de ballena que cerraba la comitiva.
La costumbre de los gigantes perduró en el siglo XIX pero chocaba con el turismo veraniego de la Belle Epoque donostiarra que prefería otro tipo de entretenimiento, como corridas de toros, conciertos de la banda y fuegos artificiales. En 1982, los gigantes volvieron a salir por las calles de San Sebastián. Estos gigantes se construyeron para la cabalgata de personajes mitológicos del día de San Juan que nunca llegó a celebrarse.
Os ofrecemos una galería de imágenes del fotógrafo Oskar Moreno. 







