Proceden de la derruida ermita de San Miguel contigua al también derruido Palacio de Yurramendi de Tolosa. Madera tallada en alto relieve, fuste salomónico con ornamentaciones de hojas y racimos de uvas.
Sufrían un fuerte ataque xilófago y consecuentemente habían perdido gran cantidad de materia, aparejo y dorado (pan de oro).
Inicialmente se realizó un tratamiento de desinsectación, en una segunda fase y en diferentes zonas que se encontraban muy debilitadas, se procedió a su consolidación.
Luego se reconstruyeron aquellas partes que habían perdido las bases, necesarias para una buena estabilidad y después de eliminar la capa de suciedad que presentaban se inició el proceso de dorado con pan de oro.