Cuando hablamos del nuevo Proyecto de San Telmo, no estamos hablando sólo de un proyecto de reforma arquitectónico y una modernización de la exposición, sino de un profundo cambio en el museo, una revisión de concepto, que afecta a su definición, sus objetivos y su modo de funcionamiento.
El proyecto define la conversión de San Telmo en un centro patrimonial y cultural, que en su relación con el público, se oriente al servicio del turismo, de la educación y de la demanda de ocio cultural.
En su calidad de centro patrimonial recogerá, conservará y pondrá en valor los testimonios materiales de nuestra sociedad, prestando especial interés a los nuevos patrimonios.
Como centro cultural porque se configura como un espacio que facilita al público la reflexión, el conocimiento de lo propio y de la diversidad.
Este nuevo museo es imposible sin una importante INTERVENCIÓN ARQUITECTÓNICA, que tiene como objeto la mejora de la exposición y servicios del museo San Telmo; solucionar el serio deterioro estructural del edificio y poner remedio a los problemas de accesibilidad y circulación, tanto de las obras como de los propios visitantes del museo.
En el proyecto se opta por hacer un planteamiento que potencie la cualidad monumental del edificio, recuperando sus partes nobles para uso público, derribando todas las adherencias que impiden entenderlo y evitando nuevas ampliaciones adosadas al edificio.